
EL SIGNIFICADO ESPIRITUAL DE APARENTAR MENOS EDAD
No es la crema.
No es la genética.
Es la coherencia de mi alma… y la responsabilidad con mi cuerpo y mi proceso.
A mis 56 años, cuando me dicen que aparento menos, sé que no hablan solo del físico.
Hablan de energía.
Hablan del alma.
Pero también hablan de cómo vivo y de cómo me acompaño.
Mi vibración no responde al calendario.
Responde a decisiones conscientes:
una vida sin alcohol,
una alimentación sin carbohidratos ni azúcares para cuidar mi diabetes,
ejercicio moderado, constante y respetuoso,
y algo fundamental: no hacerlo solo.
Porque no se trata solo de ser terapeuta.
Se trata también de saber pedir ayuda,
de recibir terapia,
de dejarse sostener cuando toca,
y de reconocer que el camino personal no se termina por acompañar a otros.
No aparento menos porque no haya vivido.
Aparento menos porque he aprendido a escuchar mis límites,
porque he atravesado crisis sin endurecerme,
porque he caído sin volverme cínico,
y porque he elegido renacer, también a través de mis hábitos y de mis procesos terapéuticos.
Cuidar mi cuerpo no es una obligación médica.
Cuidar mi mundo emocional no es una debilidad profesional.
Ambos son actos de conciencia.
Por eso los niños y los animales conectan conmigo.
Ellos no ven roles ni etiquetas.
Reconocen presencia, coherencia y verdad.
Esta forma de vida me ha hecho más intuitivo.
Más claro.
Más sobrio por dentro y por fuera.
He aprendido algo esencial:
una frecuencia alta sin estructura no se sostiene.
Y una vocación de ayuda sin cuidado personal se agota.
Por eso hoy sé que poner límites, al cuerpo, al rol y a la vida,
no es dureza, es maestría.
Mi tarea no es exigirme perfección.
Es habitar mi identidad con honestidad y responsabilidad.
La verdadera juventud
no está en la piel,
sino en la capacidad de la mente para reprogramarse,
en la disciplina amorosa del cuerpo,
en la humildad de pedir ayuda
y en la libertad del espíritu para seguir expandiéndose.
A mis 56 años no aparento menos.
Vivo alineado. Y eso se nota.
© Jonkar Gartzia
Masajemocional®